En las imágenes, se observa a una liebre ártica (Lepus arcticus) desplazándose por el paisaje blanco, pero con un detalle que ha dejado a todos boquiabiertos: unas orejas descomunales de más de 1.2 metros (4 pies) de largo que se arrastran tras ella como si fueran bufandas peludas.
La superviviente de las cumbres: Primeros planos de la legendaria Flor de Loto de Nieve