Durante la jornada de ayer, 28 de abril, piedras de hielo del tamaño de pelotas de béisbol y softbol (alcanzando hasta los 12 centímetros de diámetro) azotaron la región, convirtiendo las calles en zonas de desastre.
El punto más crítico se registró en el Aeropuerto Nacional Springfield-Branson. Las autoridades aeroportuarias estiman que de los aproximadamente 1,500 vehículos estacionados en sus lotes, el 95% sufrió daños.
Las aseguradoras ya prevén una oleada masiva de reclamos en la zona de Springfield y el condado de Greene. Los expertos recomiendan a los propietarios documentar con fotografías cada daño antes de intentar cualquier reparación temporal, ya que el volumen de vehículos afectados es tan alto que los talleres de reparación locales podrían tardar meses en darse abasto.