Las cámaras de seguridad del lugar registraron cómo el trabajador se encontraba realizando labores habituales cuando, de pronto, el entorno comenzó a dar señales de peligro. Según se observa en las imágenes, un ligero movimiento de tierra y la caída de pequeñas piedras activaron las alarmas del operario.
En cuestión de segundos, la situación escaló de forma dramática: toneladas de roca sólida se desprendieron de la parte alta del cerro, rodando a gran velocidad directamente hacia la cabina de la excavadora Komatsu.