En China, la gestión del espacio público ha subido de nivel con la implementación de robots autónomos especializados en detectar y sancionar el estacionamiento ilegal con una precisión quirúrgica.
A diferencia de las cámaras fijas, estos dispositivos son unidades móviles equipadas con tecnología de punta que patrullan zonas de alta congestión.
Utilizan sensores LiDAR y cámaras de alta resolución para identificar vehículos estacionados en lugares prohibidos, pasos de cebra o paradas de autobús.
El sistema reconoce automáticamente la placa, el modelo del auto y calcula exactamente cuánto tiempo lleva el vehículo en infracción.