La preocupación surgió tras la difusión de un mensaje en redes sociales que advertía sobre un ataque armado en una institución educativa de la zona. Se ha identificado que este incidente forma parte de un reto viral que ha motivado al menos cuatro amenazas similares en el estado de Guerrero en días recientes.
Las autoridades del plantel aclararon posteriormente que se trató de una denuncia falsa y que no existía un riesgo real para la comunidad estudiantil. A pesar de esto, se implementaron las siguientes medidas:
Protocolos de seguridad: Se activaron revisiones antes del ingreso de los alumnos.
Resguardo policial: Fuerzas del orden vigilaron el perímetro de la escuela durante la jornada escolar.
Las actividades escolares continuaron con normalidad una vez que se descartó la veracidad del mensaje, subrayando la importancia de verificar la información antes de generar pánico en la población.