Lo que comenzó como un día habitual de comercio se tornó en una escena de horror al descubrir los cuerpos de los felinos con claras señales de violencia.
De acuerdo con los testimonios de los comerciantes, los animales no murieron por causas naturales. El reporte destaca los siguientes puntos:
Signos de tortura: Los cuerpos presentaban heridas y maltrato evidente.
Condiciones sospechosas: Los felinos fueron encontrados mojados, lo que refuerza la hipótesis de que fueron víctimas de actos de crueldad extrema antes de morir.
Ubicación: El hallazgo se realizó en el interior del inmueble del mercadito.
Los propios locatarios señalaron que en el mercado habita una pequeña población de gatos desde hace tiempo. Lejos de ser una molestia, los animales eran alimentados y cuidados por los mismos comerciantes, quienes aseguran que su presencia no afectaba de ninguna manera la actividad comercial del lugar.