Este fenómeno ha llevado a padres de familia y autoridades a considerar la implementación de medidas de vigilancia más estrictas en los planteles escolares.
En la capital del estado, se registraron tres alertas por supuestas balaceras en distintas escuelas secundarias. Tras las investigaciones correspondientes, se confirmó que estas amenazas formaban parte de un reto viral.
Expertos y ciudadanos advierten que estos desafíos pueden escalar rápidamente, pasando de simples bromas a situaciones extremas que atentan contra la integridad física y emocional de los adolescentes. Algunos retos, incluso, han sido vinculados con casos de autolesiones.
Los especialistas recomiendan a los tutores mantener un control sobre el uso de internet, ya que muchos de estos retos surgen con el único fin de obtener atención social, pero pueden tener consecuencias mortales o daños físicos permanentes.