El pasado 11 de abril, la institución fue víctima de un robo masivo que ha dejado a la comunidad escolar prácticamente con las manos vacías.
Tras una revisión detallada por parte de los directivos, se confirmó que el botín sustraído es considerable, afectando directamente la educación tecnológica y el material didáctico de los menores. Entre lo robado se encuentra:
23 computadoras de escritorio.
2 laptops.
7 proyectores.
4 bocinas.
Aproximadamente 9,198 pesos en efectivo.
La situación es crítica: las clases han sido suspendidas de manera indefinida para evitar contaminar la escena del crimen y permitir las investigaciones. Esta medida afecta a más de 300 alumnos que hoy ven interrumpido su ciclo escolar.
La Fiscalía General del Estado ya ha abierto una carpeta de investigación por estos hechos. Por su parte, la delegación de los servicios educativos en la región Acapulco-Coyuca de Benítez aseguró que dará seguimiento al caso una vez que concluyan los peritajes iniciales.
Mientras tanto, las puertas de la escuela permanecen cerradas con cadenas y candados, a la espera de justicia y de los recursos necesarios para que los niños puedan volver a las aulas.