El Malecón y la Avenida Costera Miguel Alemán se han convertido en el escenario de una confrontación entre el derecho al trabajo y el orden urbano.
Desde el inicio del periodo vacacional, se ha registrado la instalación de más de un centenar de comerciantes semifijos a lo largo de las banquetas y accesos peatonales. Bajo sombrillas de colores, estos vendedores ofrecen una variedad de productos que van desde artesanías y recuerdos hasta alimentos preparados al momento.