Según informes que circulan en redes y plataformas especializadas, un magnate de origen chino ha destinado una pequeña fortuna para transformar su residencia en el emirato en una galería privada.
La obra, cuyo valor estimado ronda los $300,000 dólares, no será una pieza adquirida en una subasta para ser colgada, sino una instalación “in situ”. Esto implica que el arte se integrará directamente en la arquitectura del apartamento, lo que eleva tanto el costo como la complejidad técnica del proyecto.
A diferencia de otras obras producidas en talleres, esta será ejecutada íntegramente en el apartamento para adaptarse a la luz y los espacios del lugar.