Las aguas calmas y protegidas del Golfo Nuevo y el Golfo San José reciben a la imponente ballena franca austral, un evento que no solo maravilla a locales y turistas, sino que reafirma la importancia de la conservación marina.
A diferencia de otros destinos turísticos donde es necesario navegar durante horas para encontrar estos cetáceos, lugares como El Doradillo ofrecen una experiencia inmersiva desde la orilla.