Mientras el gobierno mexicano pide pruebas a Estados Unidos, en México apenas se ordenó investigar la violencia política registrada en las elecciones en Sinaloa, donde ganó Morena y Rubén Rocha Moya.
Denuncias por extorsiones, levantones y asesinatos de candidatos fueron ignoradas durante cinco años. También se reabrió el caso del asesinato de Héctor Melesio Cuén, opositor político de Rubén Rocha, luego de las declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada, donde aseguró que el crimen ocurrió durante una reunión y no en un asalto, como había informado la Fiscalía de Sinaloa.