Las llantas usadas, un problema ambiental persistente, se han convertido en la materia prima de una industria circular que promete beneficios desde la infraestructura vial hasta la seguridad en parques públicos.
Este avance no solo ayuda a limpiar el entorno, sino que integra a los desechos en una economía circular. La versatilidad del caucho reciclado permite mejorar la calidad de las carreteras y crear superficies más seguras en áreas recreativas.
El resultado es un caucho granulado fino, con una apariencia similar a la arena negra, listo para ser reincorporado en nuevos procesos productivos.