Aunque a primera vista las imágenes sugieren una nevada de película, se trata de una masiva y violenta caída de granizo que ha cubierto por completo las dunas del desierto.
La región ubicada entre las ciudades de Madinah y Qassim fue el escenario de esta transformación radical. Lo que comenzó como una tormenta intensa derivó en una acumulación de hielo tan vasta que logró ocultar el terreno arenoso, dejando un paisaje gélido en una de las zonas más áridas del planeta.
Es importante aclarar que, aunque el efecto visual es idéntico al de una nevada, el suelo está cubierto por hielo granulado (granizo). No obstante, este tipo de eventos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes en la península arábiga debido a las variaciones en los patrones climáticos globales.