Armados únicamente con martillos y determinación, lograron abrir una vía de escape a través de un tejado, salvando la vida de siete personas que se encontraban atrapadas en un edificio devorado por el fuego.
El siniestro comenzó en las primeras horas del día en un denso barrio de la capital vietnamita. Debido a la arquitectura característica de Hanói, donde las viviendas suelen ser estrechas y estar protegidas por rejas de seguridad o techos de lámina reforzada, los ocupantes del inmueble quedaron completamente bloqueados mientras el humo negro inundaba los pasillos.
Los servicios de emergencia llegaron al lugar poco después para extinguir el incendio y brindar atención médica a los sobrevivientes. Aunque algunos presentan cuadros de inhalación de humo y quemaduras leves, las autoridades confirmaron que los siete están fuera de peligro gracias a la intervención oportuna de estos dos hombres.