En el corazón de los Everglades, un fuego infernal avanza sin control esta noche, consumiendo miles de acres de humedales convertidos ahora en un polvorín seco.
Las imágenes captadas desde el aire muestran un paisaje apocalíptico: llamas de varios metros de altura serpentean en la oscuridad, devorando la vegetación en zonas de difícil acceso donde la maquinaria pesada apenas puede operar. Lo que normalmente es un ecosistema definido por el agua, hoy es una trampa de fuego.
A diferencia de otros incendios estacionales, la intensidad de este foco ha encendido las alarmas de los expertos. Las condiciones meteorológicas actuales, caracterizadas por vientos erráticos y una humedad relativa peligrosamente baja, están haciendo que el incendio sea, por el momento, imparable.