El saldo preliminar es de 15 vehículos calcinados en distintos puntos de la ciudad, provocando la movilización de emergencia de los Bomberos de Barcelona y la Guardia Urbana.
Según los reportes de medios locales y autoridades policiales, los focos ígneos se originaron casi de manera simultánea. El epicentro de la emergencia se situó en el barrio de la Sagrada Familia, en el distrito del Eixample, donde las llamas se propagaron rápidamente entre los coches estacionados.
El foco principal se concentró en las inmediaciones del templo de la Sagrada Familia, aunque se reportaron incidentes menores en sectores colindantes.
La simultaneidad de los fuegos ha llevado a las autoridades a trabajar bajo la hipótesis de un acto provocado. Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana han acordonado las zonas afectadas para realizar los peritajes correspondientes y revisar las cámaras de seguridad del área con el fin de identificar a los posibles responsables.